Más de 150 años después de que los pinzones de Darwin contribuyeran a redefinir la biología, las plantas de las Galápagos nos deparan otra sorpresa evolutiva. Las margaritas gigantes desarrollaron en repetidas ocasiones formas de hoja similares, resistentes al calor, pero cada linaje utilizó una combinación diferente de genes. Los investigadores también han descubierto importantes diferencias genéticas entre poblaciones aisladas, lo que sugiere que podrían estar formándose nuevas especies en este mismo momento.
Fuente original: ScienceDaily Botany
Articulo traducido automaticamente con DeepL del contenido original en ingles.
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