Comparador de plantas medicinales
Elige hasta cuatro plantas y míralas en paralelo: para qué se usan, qué parte se aprovecha, cómo se preparan, qué dosis se ha estudiado y —lo más importante— qué precauciones tienen y si encajan con tu situación.
1. Elige las plantas
2. Compara
Todavía no has elegido ninguna planta. Marca dos o más arriba y aparecerán aquí enfrentadas fila a fila.
Comparación orientativa basada en la evidencia revisada en cada ficha. No es una recomendación personal: si tomas medicación, estás embarazada o tienes una enfermedad crónica, consulta antes de empezar.
Cómo usar el comparador
La mayoría de las decisiones con plantas medicinales no se toman entre «buena» y «mala», sino entre dos opciones razonables. Este comparador existe para eso: para ver de un vistazo qué diferencia a dos plantas que se usan para lo mismo.
- Empieza por la columna de precauciones. Es la que descarta opciones: una planta con interacción con tu medicación deja de ser candidata, por muy bien que encaje en el resto.
- Mira la parte utilizada y la preparación. De la misma planta se usan la raíz, la hoja o la flor, y cada una sirve para cosas distintas y se prepara de forma distinta.
- Compara la dosis con lo que se ha estudiado. Si una ficha no da dosis, es porque la evidencia no permite darla con honestidad.
- Comparte la comparación. La dirección de la página guarda tu selección: puedes copiarla y enviarla a quien te aconseja.
Si lo que buscas es una planta para un problema concreto y no sabes por dónde empezar, el buscador por necesidad ordena las plantas por seguridad según tu perfil. Y si ya sabes qué planta quieres, cada comparación enlaza a su ficha completa.